
En un contexto de pérdida de impulso para la economía global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó su actualización del informe World Economic Outlook (WEO), en el que Argentina se destaca por mantener sus previsiones de crecimiento inalteradas frente a los ajustes realizados en otras potencias. Mientras el organismo advierte sobre los riesgos de la inflación persistente y la incertidumbre geopolítica a nivel mundial, para el país proyecta una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) que supera las expectativas actuales del sector privado, aunque condiciona la llegada de una inflación de un solo dígito a un horizonte que recién se alcanzaría en el año 2028.
De acuerdo con el anexo estadístico del informe, el FMI ratificó que la economía argentina experimentará una expansión del 3,5% en 2026 y del 4% en 2027. Estos números resultan significativos al compararlos con el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), donde los analistas privados proyectan un crecimiento más moderado del 3% para 2026. El organismo también recordó que, tras la caída del 1,3% registrada en 2024, se observó un fuerte rebote del 4,4% para el cierre de 2025.
En cuanto a la dinámica de precios, el Fondo estima que la inflación se situará en el 25% para finales de este año, manteniendo una tendencia de desaceleración progresiva. Sin embargo, la directora adjunta del Departamento de Estrategia, Petya Koeva Brooks (foto inferior), aclaró que la meta de alcanzar niveles de un solo dígito demandará tiempo, proyectándose recién para 2028. Brooks señaló que la base de esta mejora económica se sustentará en el incremento de las "exportaciones e inversiones".

A nivel internacional, el FMI mostró una mayor cautela al reducir una décima su previsión de crecimiento mundial para 2026, situándola en un 3%. Este escenario está marcado por la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente y su impacto en los costos de la energía, además de niveles elevados de deuda pública que limitan el margen de acción de los gobiernos.
La actualización de las proyecciones dejó saldos dispares entre las principales economías:
Ganadores: Brasil recibió una mejora en sus perspectivas hasta el 2,4% para 2026, mientras que China fue revisada al alza hasta el 4,6%. El Reino Unido también mostró una evolución favorable.
Perdedores: La zona euro sufrió un recorte en sus estimaciones hasta el 0,9%, y México registró uno de los ajustes negativos más fuertes, bajando cuatro décimas hasta el 1,2%.
Estables: Estados Unidos mantuvo su previsión de crecimiento en el 2,3%.
Recomendaciones para un crecimiento resiliente
Frente a este complejo escenario, el FMI instó a los países a reconstruir sus espacios fiscales mediante programas de consolidación de mediano plazo y a mejorar la eficiencia del gasto público. El organismo subrayó la importancia de impulsar reformas estructurales que favorezcan la adopción de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, y de fortalecer la infraestructura energética y digital. Finalmente, recomendó mantener reglas comerciales transparentes y evitar restricciones a las exportaciones para no profundizar la volatilidad de los precios internacionales.